"Nunca vamos por allí": la comunidad de Steam teme a cierto botón
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"Nunca vamos por allí": la comunidad de Steam teme a cierto botón

Hay una sección de Steam que la mayoría conocemos, pero que muy pocos visitamos con frecuencia. No está escondida. No requiere ningún truco para encontrarla. De hecho, está ahí desde hace años. Se llama Historial de compras. Y, curiosamente, muchos jugadores prefieren no abrirla.

Hace unos días encontré un hilo en Reddit donde alguien titulaba "no toques el botón" y el meme de Mufasa diciendole a Simba "no vamos por allí".

La respuesta fue inmediata: centenas de usuarios confesaron que evitaban hacerlo porque siempre terminaban encontrándose con alguna verdad incómoda.

Algunos hicieron cuentas... Y se arrepintieron. Otros descubrieron juegos comprados hace diez años que jamás llegaron a instalar. Uno confesó haber gastado más de 2.000 dólares en Counter-Strike 2. Otro admitió que prefería no saber cuánto dinero había invertido en Genshin Impact. Y, por supuesto, también aparecieron los comentarios que resumían todo el sentimiento colectivo:

"Historial de compras" es una forma extraña de escribir "pendientes".

Probablemente sea la mejor definición de una biblioteca de Steam. Si llevás varios años usando Steam, es muy probable que tu biblioteca haya crecido más rápido que el tiempo disponible para jugar. Las ofertas (no) ayudan. Mucho.

Vemos un juego con un 80 o un 90% de descuento y pensamos exactamente lo mismo: "Por ese precio, ya fue. Algún día lo juego." Ese "algún día" termina convirtiéndose en una promesa que hacemos una y otra vez.

Mientras tanto, la biblioteca sigue creciendo: Llega un nuevo Summer Sale, después un Winter Sale, después las ofertas de Halloween... Y volvemos a comprar otro juego "para más adelante".

El mejor consejo que recibí sobre las ofertas

Hace ya bastantes años un amigo me dijo una frase que todavía recuerdo cada vez que empiezan los descuentos de Steam:

⚠️
Warning

"Si estás comprando un juego con descuento solo porque tiene un buen descuento, no estás ahorrando... estás gastando menos."

Puede parecer una diferencia mínima. No lo es.

Cuando vemos un juego rebajado de 60 a 6 dólares, nuestro cerebro siente que acaba de ahorrar 54. En realidad, acaba de gastar 6 en algo que cinco minutos antes ni siquiera estaba pensando en comprar. El ahorro solo existe cuando ya habías decidido comprar ese juego. Si el descuento fue lo que creó la necesidad... entonces no ahorraste. Simplemente gastaste menos.

Y Steam sabe jugar muy bien con esa sensación.

Una máquina del tiempo

Lo curioso es que el historial de compras termina mostrando mucho más que números. Es una cápsula del tiempo. Ahí aparecen los juegos que compraste durante una oferta de verano cuando todavía estabas en la universidad, ese indie que prometiste jugar durante las vacaciones, aquel multiplayer que ibas a disfrutar con amigos y que nunca llegaron a instalar al mismo tiempo (Y ahora te miro a vos, DC Universe OnLine).

Cada compra cuenta una pequeña historia. No solo de videojuegos, también de una etapa de nuestra vida...

¿Es realmente dinero desperdiciado?

Entre todos los comentarios del hilo hubo uno que me llamó especialmente la atención: Un usuario decía que, incluso cuando compra un juego independiente que nunca llega a jugar, le reconforta pensar que ese dinero terminó apoyando a músicos, escritores, artistas 3D, diseñadores y programadores apasionados.

Y, sinceramente, me pareció una forma bastante sana de verlo. No todas las compras olvidadas son un desperdicio absoluto. Muchas veces también son una forma de apoyar proyectos que queremos que existan.

La confesión

Mientras leía todos esos comentarios me reía. Pensaba que conocía perfectamente esa sensación. Después abrí mi propia biblioteca...

Tengo 743 juegos.

No todos fueron comprados. Muchos llegaron por bundles, regalos o promociones. Pero aun así, sé perfectamente que hay títulos que compré hace años convencido de que "algún día" iba a jugarlos. Ese día todavía no llegó. Y probablemente no llegue nunca. Porque Incluso encontré juegos que ni sabía que tenía y hasta pensaba "un dia de estos debería comprarlo, cuanto tenga un buen decuento..."

Tal vez por eso tanta gente evita entrar al historial de compras de Steam. No porque tenga miedo de descubrir cuánto dinero gastó, sino porque esa lista funciona como un espejo.

Nos recuerda todos esos pequeños momentos en los que un juego nos entusiasmó, una oferta nos convenció y una versión de nosotros mismos creyó sinceramente que iba a tener tiempo para jugarlo.

Y, siendo honestos... La próxima vez que vea un -90% en un juego interesante, seguramente vuelva a pensar exactamente lo mismo.

"Por ese precio... ya fue."
Sobre el autor
Mz
Mozz
Buenos Aires, Argentina

Escribiendo sobre cosas que pasan cuando te quedas dos minutos más. Observador profesional de las pequeñas tragedias cotidianas.

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